martes, 20 de septiembre de 2016

XXXII.

(Publicado originalmente el 8 de agosto de 2016).


Una carta para unos ojos miel,
una carta para unos ojos negros,
Una carta para una doncella,
que se ha robado mis sueños.

Una carta para ese humano,
que ha vivido demasiado,
Y que pese a su corta edad,
sabe lo que significa vivir en soledad.

Una carta para unos ojos rojos,
de mirada dulce y cautivadora.
Una carta para quien resume,
todos ellos en una hoja.

Alma vieja en cuerpo juvenil,
de paso grácil, suave, de serafín.
Aunque caminas siempre al lado de la aurora,
me tendiste tu mano fijándote sólo en el ahora.

Una última carta,
para unos ojos celestes.
de piel pálida, hermosa, bien cuidada,
proveniente de las hermosas tierras del noroeste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.