miércoles, 7 de septiembre de 2016

XV.

(publicado originalmente el 15 de agosto de 2015.  Editado el día de hoy, 7 de septiembre de 2016)

Dime tu, bella flor de luz, que fuiste concebida con gracia infinita, esculpida por el mejor de los artistas, ataviada con maravillosa sonrisa. Dime tu, ángel precioso que entrega sus más hermosos deseos a quien le parece, con capricho maravilloso, con elegancia magnífica.
Dime tu, bella flor paradisíaca lo que se siente danzar con tan increíble delicadeza sobre mis víceras, mientras mis carnes se carbonizan en la lava?

Dime tu, amor de mis amores, ángel del cielo, Tallada por los coros celestiales, qué se siente decir que les amas por esto o por lo otro, mientras hundes con tus magníficas palabras mi corazón en el fango?
Dulzura preciosa, todos alaban tu hermosura. Sonríe, canta, bromea, salta. Juega con las palabras que en la antigüedad, antes de ser tu pensada, guardaban con celo en sus bocas, creyendo en su verdadero valor. Si.. Eso, "prostituyete", "ama", "rompe tu corazón". Clava con esas palabras las estacas que me convierten lentamente en cenizas, lanzándome de nuevo al pozo, en donde hace mucho debía haber yacido muerto, y como deseaban antes, destruído.

Si.. Y son esas palabras; repulsión, fastidio, incomprensión, asco, odio, miedo.. Esaas y otras más que no recuerdo en este momento, un combustible tan poderoso que, con el más mínimo de contacto, prende fuego a mi ser, calcinándolo, consumiéndolo en un dolor tan exquisito e insoportable que, aunque no lo crean, me reduce a cenizas.
No.. Ya no hay salida, no hay futuro, no hay nada más que esta absoluta negrura a mi alrededor. Qué rayos le diré a la doc la próxima semana? Cielos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.