(Publicado originalmente el 19 de mayo de 2016).
Encontrando en este sitio el único lugar en donde de manera
desinhibida puedo desahogar todo lo que siento cuando vuelvo a caer en
las insoportables crisis que sufro de vez en cuando, vuelvo aquí para
escribir nuevamente, una nueva carta, un nuevo grito mudo que deseo
lanzar desde lo más profundo de la oscuridad de mi ser. Desde ayer volví
a recaer, y es justamente la razón por la cual sigo en un estado
indescriptible, me estoy asfixiando, sudo, lloro, peleo contra mis
demonios internos en vano, pues como siempre, logran ganarme las
batallas. De dónde nace tanto dolor, tanta inseguridad, tanta
incredulidad? Es tan desesperante que ya no logro discernir entre la
realidad y solo un juego mental en el que caigo una y otra vez de manera
infinita, pero cada vez sin embargo, más profunda y complicada.
Porque
el agujero oscuro que quedó en mi pecho desde hace 10 años se abre
periódicamente dándole paso a la desesperanza, el dolor y ese intenso y
ardiente deseo por terminar finalmente con todo, dormir para nunca más
despertar. Mi razonamiento esta destruido, la más mínima sensación de
desconfianza puede arrazar con todo lo que construyo con increíble
esfuerzo, la culpa que siempre amarga el sabor en mi boca, quiebra mi
voz, destruye cada insignificante deseo de salir de este pozo oscuro en
el que me encuentro, solo quedándome desesperación.
Y lo sé,
pueden repetirme sin descanso que "soy único, capaz, fuerte,
inteligente" u otras cosas más, no puedo creer en nada porque mi cabeza
se ha roto, dividido en trozos y solo hay a cambio un "dolor exquisito"
algo que bien me puede impulsar a darle por fin punto final a una
historia aburridora. No creo, no puedo creerlo aunque deseo creer, pero
es más fuerte el temor, el terror de ser abandonado, humillado,
pisoteado hasta volver a ser polvo de nuevo, porque en este estado
constante en el que caigo de vicio por la desconfianza y la falta de
autoestima, me impiden levantarme cada vez que caigo de nuevo.
Enceguecido
y condenado a ser lo que sueñan, aman y odian a la vez, el trofeo de
turno, el amigo o la pareja perfecta. En verdad desea algo como yo a su lado? Estoy
acaso delirando? La soledad me hace alucinar con el espejismo de
alguien perfecto que solo tiene palabras dulces y llenas de amor para
mi?. Debo admitirlo, estoy fascinado con la paciencia, cariño, ternura
que contienen sus palabras. Acaso es todo eso para mi? Si es así, para
quien más son aquellas bellas frases, esa pasión arrazadora, esas manos
perfectas que aparentemente acarician mi rostro a diario, haciéndome
sentir lo que posiblemente nunca he merecido tener.
Desvanecer es
lo que deseo, lentamente, creyendo en lo que quizás puede o pudo ser,
quizás.. Solo dentro de mi solitario ser, amando con la fuerza que no
tengo para derrotar los fantasmas que se agrupan en mi pasado para
perseguirme eternamente, riéndose de mi, aislándome hasta desintegrarme
por completo y por fin, darles a todos ellos la dicha de descansar.
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