Un blog para los que padecen de enfermedades psiquiátricas que nublan el corazón y distorsionan la razón.
sábado, 3 de noviembre de 2018
L.
Me siento culpable y estúpido, pues ella fue como una madre para mi, pero tengo tantos problemas con expresar abiertamente lo que siento, que aunque se lo dije, así como le dije que ella era como una madre para mi, no creo que fuese suficiente. Y lamento mucho no haberla llamado unas horas antes de su muerte, puesto que, de haber sido así, le hubiera podido salvar la vida, y a cambio la llamé cuando ya nos había dejado, y se quedó allí, sola, tirada en el suelo por más de un día y con sus gatitos viéndola sin vida al lado de sus platitos de comida. Este desafortunado suceso me ha arrastrado a reflexionar lo que he hecho, hago y podría hacer con mi vida, porque por bueno o por malo, nunca sabemos cuando nos llega la hora, y dejar una vida llena de arrepentimientos realmente me asusta.
Así que comencé una nueva etapa en la cual, he querido abrirme nuevamente al mundo. Tras su muerte he quedaddo completamente aislado, solo, y ella ha sido la primera persona en toda mi vida que jamás me ha juzgado por hacer lo que hago, por haber hecho lo que hice. He comenzado a usar por ello y a diario los idiomas que sé, y esto me ha ayudado a pensar de manera un poco menos desastrosa, a la vez que me ha arrastrado a caer de nuevo en la alcoholemia. Por fortuna, he conocido una serie de personas agradables que me han ayudado a abrirme al mundo, a dejar de nuevo la depresión de lado. Y entonces, luego de algunas despedidas y bienvenidas más en mi vida, las cosas dieron un giro inesperado.
Conocí a alguien tan constante como yo, con un caráccter que le hace contrapeso al mío, y es como si el sueño más profundo que hemos guardado en lo más oculto del corazón, se hiciera realidad. Es un viejo sueño, quizá el primero que tuvimos desde que tenemos memoria. Y se hizo realidad, algo que creíamos tan imposible como ganar la lotería. Y con este sueño realizado, ha llegado una nueva etapa con una nueva encrucijada, elegir entre la realidad y ese sueño cumplido, y realmente no sé que hacer. En este país no me falta nada; tengo estudios gratuitos, trabajo, terapias gratuitas y medicamentos subsidiados. Aquí es posible vivir totalmente solo y sin familiares cerca, porque el gobierno ayuda en todo sentido. Pero es esa otra parte la que me hace falta; sentirme querido, amado, acompañado, apoyado, y me basta con una sola persona, más no tengo a absolutamente a nadie cerca mío.
He hecho mis esfuerzos, y he logrado poco a poco hacer una amistad nueva aquí. Es una buena mujer que también me ha brindado su apoyo, me alegra haberla conocido. Pero el haber sido mirado con esos ojos desbordantes de amor semanas atrás, ser tratado como una pequeña bestia sin afecto me ha hecho replantearme qué es lo que realmente necesito en mi vida. Quién había secado mi cabello de esa manera anteriormente en la vida? Nadie, y estos pequeños detalles que aparentemente no tienen mayor significado, para una criatura tan solitaria como yo, significa demasiado. Vivir soñando con cosas imposibles y que de algún modo he conseguido me producen cierta sensación de orgullo. Haber logrado salir del infierno de mi casa a una relativa temprana edad, estar lejos de quienes son "familia", y que solo minaron mi confianza, humillaron mis sentimientos y rechazaron mi presencia. Ahora estoy muy, muy lejos, pero si me fuese posible cambiar de planeta, no lo dudaría y lo haría, quiero librarme de ese yugo llamado familia, librarme del contrato que firmé hace 9 años, y comenzar nuevamente desde cero, necesito una nueva oportunidad.. Necesito vivir sin arrepentimientos.
lunes, 15 de enero de 2018
XLIX
Muerto, así me siento de nuevo. Muerto, como debí haber quedado bajo el fango del dique de aquel invierno 13 años atrás. Muerto, sintiendome más solo de lo que estoy, de nuevo en un helado invierno donde sopla un viento que te congela hasta los huesos.
Más solo que estando solo, aún en las tinieblas que me acogieron al caer, arden las lágrimas que caen, como si fuesen ácido, como si fuesen veneno. No lo comprendo, todo estaba tan bien, todo parecía estar estable, en orden, bajo control, pero es como cuando una carroza de madera se vuelca por fuera de la carretera de piedras, todo queda roto, astillado, inservible. Duele el pecho, duele el cuerpo entero, duele incluso respirar.. Alguien puede darle alguna explicación a esto? Quiero morir, y lo peor, es que no puedo.
Manos blancas, suaves, con bellas formas, esas eran las que dedicaron un año para cuidar lo que ahora desechan, indiferentes de todo lo que pueda pasar. Amaba esa suavidad que acarició mi corazón, amé ese calor suave, esa delicadeza tan increíble, la ternura que nadie en el mundo podría tener. La magnífica belleza de la timidez me había envuelto con su aroma, embriagandome, y la soledad hasta ese entonces se había esfumado. Nada es para siempre, ni siquiera esas suaves manos que cuidaron de mí alma, ahora estoy astillado, roto, solo, pero es mejor así, supongo.
Deseo gritar en este vacío en donde nadie me escucha, donde nadie está, a donde nadie llega. Por favor, necesito estar solo.. Que nadie me busque, que nadie me encuentre.. Quiero fusionarme con la oscuridad.