viernes, 6 de octubre de 2017

XLVIII.

Un día normal.  Me pregunto cómo será eso? Hace tantos años que no tengo un día normal que simplemente lo he olvidado.  Cómo se sentirá?  Últimamente he estado reflexionando al respecto, cuando tenía aquellos días soleados llenos de normalidad.  En esa época trabajaba y estudiaba, dormía poco, vivía algo atormentado, pero tenía algo que nunca más volví a tener.  No lo lamento, pero tampoco me regocijo ante ello, solo es como si hubiese tenido una vida antes y después de todo lo que ya, anteriormente, he escrito.  Justamente ahora, momento en donde lucho por seguir adelante, intento alcanzar un poco más de normalidad a mi vida. 

Actualmente estudio y trabajo también, sin embargo, tanto mis estudios como mi trabajo están por fuera de la línea de normalidad.  Mis estudios por una parte, no están considerados una carrera profesional y no están sujetos al sistema educativo oficial de este país.  Mi trabajo por su parte, no es más que por honorario, no tengo un trabajo estable, y al ser así, me genera inestabilidad.  Pareciera que, por mucho que lo intente, no podré estar en la línea de lo "normal", y aún cuando desee un trabajo formal, no podría hacerlo debido a mi medicación, tendría que dejarla, pero aún no estoy muy dispuesto a ello.

Francamente me cuesta dejar mi extraña vida, en medio de todo la vida nocturna es lo mío, tomar juiciosamente mis medicinas, asistir a terapias y hacer cosas extrañas.  Aún sigo teniendo pesadillas en donde veo a quien no quiero ver o a quienes quiero ver haciendo cosas desagradables.  No quiero salir de este mundo de media noche, pero un enorme deseo por intentar tener una vida normal hasta la muerte me trae con la misma curiosidad que tiene una polilla al ver una vela encendida; podría morir irremediablemente "quemado".

Para mi fortuna hoy en día ya no me encuentro solo, y me siento bien, cómodo, satisfecho.  Solo me falta esforzarme un poco más, y tengo ya razones de peso para hacerlo, quiero apostar a una vida futura acompañado, con trabajo y muchos buenos momentos, casi como una persona normal, aunque jamás llegue realmente a serlo.  No es fácil vivir en medio de un lugar que nadie conoce, solo habita en tu interior, que es basto, profundo, oscuro, pero que al fin y al cabo, es tu hogar.  La frialdad de éste es hermosa, el paisaje es estéril, pero brinda una paz que no puedo sentir del lado del sol.  Al fin he firmado un pacto de paz con mi destino, no voy a huir de él, tampoco voy a esperar a que alguien me rescate, me ayude, porque me di cuenta de que no lo necesito.  Necesito realmente vivir en ese paraíso oscuro, con un sentimiento pleno de melancolía por lo que no fue ni será, por lo que es y por lo que poseo.  Ya no puedo pertenecer a ningún otro lugar porque simplemente, este siempre ha sido el mío, y es hermoso, es pleno, es hermosamente negro, estoy enamorado de este sitio, y procuraré vivir siempre sintiendo orgullo del amor que nos profesamos.


martes, 12 de septiembre de 2017

XLVII.

Un cambio total, así defino mi vida en el día de hoy.  Luego de haber hecho el "viaje de mi vida" y de tener un poco más de orden con todo lo que se refiere a mi como socialmente vivo, siento una abismal transformación por donde quiera que lo vea.  Por supuesto, no es perfecto, pero he logrado mantenerme en pie sin derrumbarme, y desde luego, no ha sido fácil, pero lo estoy consiguiendo, cada vez parezco más una persona "normal", aunque jamás llegaré a serlo.

Durante el viaje pude olvidarme de cosas que me solían mantener con incertidumbre, estuve ocupado caminando, explorando, hablando y aprendiendo del entorno tan distinto que se vive en Tokyo.  Algunas veces acostado en la litera, miraba hacia las tablas de madera del segundo piso, y recordaba cuando me hallaba en la misma posición en otra litera, la de aquel maldito lugar donde tantos horrores y penas tuve que soportar, pero no sentía nada, ni siquiera esos recuerdos traumáticos podían tocarme, los veía como si fuesen una vieja película que nada tenía que ver conmigo.  A veces me preguntaba mientras caminaba qué sería en ese instante de aquellas personas que me degradaron hasta no ser nada de sus vidas, qué estarían haciendo justo en ese momento, mientras viajaba en el tren o bebía un poco de agua, y durante los últimos días de estancia allí y pese a la prohibición enfática que nos hicieron, bebí en la vivienda donde me hospedé, tenía miedo a una vuelta hacia atrás, no quería sentir el peso de sucesos negativos de vuelta a la tranquila vida que llevé por un mes, no tenía deseos de ello.

Y para mi sorpresa, al regresar a casa me sentí más liviano, como si esa maleta cargada de recuerdos también hubiera sido cargada por buena energía, y desde que volví de aquel hermoso viaje las cosas han rtanscurrido con cierta calma, algo rutinaria.  Y si, eso es lo que necesito, rutinas.  Rutinas para disciplinarme, para lograr objetivos nuevos, metas que van más allá de sueños juveniles, lograr algo tangible, algo que me genere seguridad, y creo que es ese el siguiente paso, crearme esa base para continuar adelante, y me doy  cuenta que mi mente ha cambiado.

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Más allá de los profundos abismos de los cuales definía mi existencia en las primeras cartas que escribí, de ese profundo pozo en el cual me ahogaba constantemente sin descanso, ahora tengo alas, y aunque nunca creo poder salir de ese abismo en el cual he vivido durante los últimos 11 años, puedo volar alto, muy por encima de ese valle muerto por donde antes, decía caminar sin rumbo. No, no quiero abandonar mi morada de media noche cuando al fin he logrado enamorarme de ella, no quiero conocer de nuevo la luz, ni ser parte de ella.  Quiero dominar mis temores desde la oscuridad, seguir ganando espacio en ella, mirando al infinito sepulcral de mi espíritu manchado, aceptarme como soy y vivir en las sombras de un país oscuro y frío, así me siento mucho mejor.




lunes, 26 de junio de 2017

XLVI.

He estado un poco perdido.  Si, puede que ses deba a la notoria mejoría que he tenido desde el último cambio de medicina, puede que se deba a la estabilidad en la que parezco vivir ahora.  Estoy bien acompañado, he tenido unos días tranquilos y  sin demasiadas fluctuaciones, ha sido un buen período de tiempo.

Han pasado 11 años, y pese a seguir hundido en ese pozo, el cual ha ido perdiendo profundidad, han habido constantes sucesos positivos que, a pesar de como me había estado sientiendo, han dejado logros.  Estoy a pocos días del viaje de mi vida, creí que ese viaje sería el que hicimos hace ya 8 años, cuando nos mudamos de país, sin embargo, el viaje que estoy a punto de hacer, aunque no es para mudarme, es mucho mas grande, puesto que es un sueño compartido que ha dormido por más de 20 años en lo más profundo de nuestro ser.  No, al parecer no ha sido suficiente con todo lo que hemos hecho, nunca voy a sentir satisfacción completa, pues quiero todo el tiempo hacer más.  Esa es otra de las razones por las cuales he visto mi constante mejoría, como si en el empinado abismo al cual caí años atras,hubiese forjado un camino para mi.

No, no quiero salir de mi oscuridad eterna, me he acostumbrado a ella y he aprendido a amarla.  La luz que siempre busqué ahora brilla para mi, mostrándome el sendero, atesoro aquella luz que por meses ha permanecido en el negro horizonte de mi vida, y por primera vez en muchos años, le he encontrado un sentido a todo, incluso la razon por la que estoy aquí.  He sido maldecido tres veces, pero la oscuridad me ha bendecido con su manto de media noche, y ahora el brillo de penumbras que emana de mi interior es fuerte, estable y bueno.

Estoy agradecido, por no haber muerto asfixiado, ni ahorcado, ni degollado.  Estoy agradecido por no haber sido cortado en pedazos y lanzado a un dique, o al océano.  Estoy agradecido por sobrevivir a ese infierno en el cual, aunque fueron solo unos cuantos meses, me dejó marcado para siempre. Y esa gratitud que ahora se ha vuelto constante, me ha premiado con una nueva experiencia, y haré lo posible por disfrutarla plenamente. 

Dónde estarás tu?  Seguramente aún en esa casa, viviendo a costillas de tu madre, alimentando a la criatura que será igual o peor que tu..   Incluso los niveles espirituales nos distancian, y probablemente nos conocimos solamente para aprender una lección, nuestro karma se ha manifestado y tu viajas a un limbo eterno, en donde te vas a consumir con todo tu odio.  Entre tanto, yo seguiré mi camino oscuro, en medio de la estepa negra a la que ya le he tomado cariño, aprendiendo de ella para continuar, sin descaso.. Sin saber lo que me depara en el final.

viernes, 26 de mayo de 2017

XLV.

(Tarea de literatura..? je.)

Si alguien quisiera preguntarme por el tiempo en el cual esta bella historia se ha desarrollado, podría asegurar que ni yo mismo estoy muy seguro de ello.  Simplemente comenzó por una casualidad, nada especial, y sin embargo, es un suceso que me ha cambiado la vida.  Fue para el otoño, si, puedo recordar aquellos bellos colores que por el paisaje nórdico se pueden disfrutar, esos ocres y magentas que despuntan los pálidos troncos de abedules y y algunos abetos que hacen parte de una serie de robustos bosques que se pueden ver con tan solo dar un tranquilo paseo por los alrededores de la ciudad.  Y si, hermosos son sus ojos, tanto o más como este bello paisaje, pues esos los ojos que durante esa decadente y húmeda época del año tuve yo la dicha de conocer.

Si, fue por casualidad, como mencioné antes.  Una tarde en la cual entré al bar para tomar unos tragos y pasar el dolor del trájico final que había tenido mi vida amorosa hacía ya un tiempo.  Ese lugar no era el mejor de todos, lo sabía, había visto yo desde hacía ya unos años la gran cantidad de  disputas que allí se podían presenciar, era un "cuchitril", lo sé, pero tenía a la vez algunos amigos con quienes solía yo llorar mis penas y contar mis cortísimas dichas, y entonces, le vi.  Claro, estaba por supuesto yo acostumbrado a ver almas en pena muy jóvenes y ya con sus vidas perdidas en el alcohol, hombres que tenían una desbordante testosterona y creían que podían hacerse con cualquiera que quisieran, independientemente de si eran chicos o chicas, en su mayoría eran personas desagradables, pero contaba como bien dije más arriba, con algunas amistades que valían la pena allí.  Volviendo a aquellos ojos que me robaron el aire puedo decir que eran marrones, con unas fantásticas pestañas largas y encrespadas, de mirada tan pura como un manantial vírgen, y fue tal la sorpresa que al verle, sólo pude agachar la mirada. 

Le saludé, tal como solía saludar a mis amigos y conocidos, buscando la manera de entrar a su vida de la manera más caballerosa posible, le pregunté su origen, pero no logré ir más allá, pues su timidéz, que se me había antojado de lo más perfecta, no me permitió ir más allá.  Es cierto, había hacía un tiempo roto con una relación que me habían jurado sería duradera, por esa razón estaba seguro de estar listo para todo, menos para enamorarme una vez más.  Sin embargo, mi sorpresa fue monumental al encontrarle, y más en semejante lugar de perdición.  Con buena gana volví al día siguiente, y para mi gran sorpresa había vuelto a aparecer.  Con intentos caballerezcos me acerqué, le intentaba hablar tanto como mis demás amigos me lo permitían, sin ir más allá de lo que podía, pues ese hermoso ángel de preciosos ojos marrón contaba además con una personalidad tan suave que me impedía dar "pasos grandes".  Si, me refiero a la cercanía que poco a poco lograba ganar con él.  Y así transcurrieron días, semanas, en donde sólo podía acercarme de manera esporádica, pero cuando podía, me hacía el día, era completamente feliz, satisfecho con tan solo ver sus bellos ojos color marrón.

Pasaron entonces los meses, y luego de un día y una corta conversación, decidí dar otro paso, y darle mi número de teléfono, quería ir más allá, y mis planes con suerte, se estaban dando de una manera favorable para mi.  Si me preguntasen acerca de cómo es, cómo podría yo describiro, diría que el adjetivo más acertado para hacerlo sería "tierno", pues poseía una increíble ternura, una timidéz que podía malinterpretarse con hostilidad, pero de un corazón tan puro como el de un ángel, y así era, todo un ángel para mi.  Así pues le invité a salir, comenzamos a hablar más seguido y esto por supuesto no era suficiente para mi, me estaba gustando ya más de la cuenta, y decidí entonces llegar un día con un lindo regalo, algo que pudiera ser equivalente con su ternura, así que compré un lindo peluche de ranita y un ramo de rosas blancas.  De todo lo que hubiera podido desear en ese momento al entregarle esos regalos, su sonrisa, la cual nunca había visto, fue el mejor regalo que pude yo recibir a cambio, me había hecho nuevamente feliz, me había sacado con tan solo su sonrisa del profundo abismo oscuro y solitario en donde mi corazón se alojaba en tan solo un segundo.

Y fue así, como poco a poco comenzamos a salir, y lo que me sorprendía era que llevaba de vez en cuando consigo aquel peluche de rana que yo le había regalado, así que lo tomé como la mejor respuesta a mis sentimientos, aunque en ese momento, eran tan solo utópicos.  Y así fue como día a día nos fuimos relacionando más, sentía que el dolor que siempre me había identificado frente a todos mis amigos de aquel bar desaparecía con tan solo ver sus ojos, y añoraba en esos días con volver a ver su sonrisa.  Y aquella niebla espesa y oscura que había cubierto mi corazón por una década entera desaparecía con su sonrisa, con el tiempo que pasaba a mi lado, era definitivamente todo para mi.  Un cierto día de invierno, decidí entonces darle un beso en la mejilla, y la calidez de su piel al contacto me devolvió el aliento que había perdido al ver sus bellos ojos, lo abracé con toda la ternura que el reflejaba en mi corazón, y entonces decidí decirle lo mucho que él significaba para mi.

Si, fue un día de invierno, un primero de febrero, cuando el intenso frío que hiela hasta los huesos cuando decidí abrir mi corazón de nuevo, y para mi enorme sorpresa, recibí una respuesta inesperada; él sentía lo mismo por mi.  Y le di entonces el primer beso, cómo podría yo describirlo?  Era un beso lleno de la ternura que sólo él podía desprender, fue cálido, dulce y fantástico.  Lo abracé entonces con todos mis deseos de protegerlo, amarlo, cuidarlo y apoyarlo, como si fuera desde ese momento el tesoro que con mayor celo podía yo proteger, el se había convertido en todo para mi.

Y así pues, han transcurrido ya meses, y debo afirmar que han sido los mejores meses de mi vida; siempre a su lado, con toda la ternura que emana sólo por y para mi.  Y con sus gentiles y frías manos me sacó del averno en el cual vivía, la soledad infinita que sólo en ese abismo oscuro se puede sentir, como si me hubiese tomado la mano cuando en torpes intentos, quería del pozo infinito escapar.   Mis negros días de invierno se transformaron en una primavera inperenne, soleada y tibia, en la cual puedo salir con total libertad y lo más importante, tomando su mano.  "Pudiste tu, alma juvenil y rosagante de ternura sacarme de un tirón de mi abismo de nuevo, brindándole a esta alma en pena calor, luz, amor y consuelo".

lunes, 27 de febrero de 2017

XLIV.

Cuéntame sobre tu mundo.  Dime, cómo es? Lleno de estrés, o tranquilo y manejable..? Veo tu mundo desde lo que parece ser otra dimensión, en donde estoy ausente, mirando todo como un mero espectador.  Ese mundo soleado y precioso que no sabes cuidar.. No lo disfrutas?  Conozco algunos que lo aman, lo cuidan, lo trabajan con esfuerzo.   Un mundo verde y azul, de hermosos colores luminosos que dan calor, vida, aire.  Y solo un suspiro en ese, tu mundo, equivale a una vida que perece al mismo tiempo.  Tu mundo es hermoso, por qué no lo cuidan?

Mi mundo, en donde estoy y tampoco estoy es gris, húmedo, oscuro y frío.  Mi mundo carece de colores tan brillantes, a cambio, el opaco color blanco hace intentos por brillar, pero no da más espacio que a la niebla y el agua.  Mi mundo es gris, es negro, es húmedo y solitario.  Ese mundo que no puedes ver, y si lo haces por un momento, te aburre, te asusta, te fastidia.  Tienes suerte, pues en el tuyo puedes disfrutar del sol sin temor, ver la vida que florece a tu alrededor.  En el mío en cambio, la naturaleza parece querer no esorzarse demasiado en sobrevivir.  Debería yo tabién hacer lo mismo..?

Simbología de palabras que nacen en un lugar sin vida, Puedes tu interpretarlas?

XLIII.

Demoledores son los años que continúan pasando,
el tiempo que parece no detenerse para de ese modo
seguir desgastando los recuerdos de lo que nunca fue,
lo que jamás debió haber sido.

Se burla de mi, con esa sonrisa cínica desde el pasado,
y sin poder hacer otra cosa más que rogar perdón y piedad
en vano, pues incluso la muerte se burla de mi,
dándome la espalda, para no ofreerme la paz de sus heladas manos.

Cómo pudo ser así? Creer que la venganza perfecta existe,
siendo egoísta con el mundo, creyendo que tienes el poder.
Vives ahora en tu infierno, arrastrando contigo todo lo que pudiste tomar,
pero estás en el fondo tan solo como yo.

Ni la mejor medicina puede hacer de los recuerdos sueños,
convertirlos en un pasado inexistente que vive en la carne.
La memoria se puede perder, pero en el inconsciente  aún estás,
aún existes, no puedo dejarlo atrás...

martes, 14 de febrero de 2017

XLII.

Siente tú, la melancolía de un ser de tinieblas eternas.  Siente cómo sus ojos al borde de las lágrimas te mira, te observa, y sin decir nada,  desea con una voluntad inquebrantable abrazarte y fundirse con tu aliento.  Un frío que penetra la carne y luego, con suavidad te intenta brindar abrigo y claro, con sus manos blancas y su figura de piedra tallada, te envuelve como deseando jamás dejarte ir.  Descubre tu, dulce ser de luz  que más allá de parecer algo mundano o inútil, es un sentimiento profundo, nacido de las tinieblas buscando ofrecerte lo que tu de él lamentablemente, no podrás encontrar.

No, no es posible.  Para nosotros no es posible encontrar la paz que proporciona el sentirse amado, sólo hay un caos de desesperanza y depresión.  El anhelo infinito de encontrarnos con algo o alguien que haga un contrapeso a este destino es casi una lejana utopía; Es posible vivir peor..?  Revela en tus ojos la respuesta al mar de destrucción interna a la que hemos sido condenados, la indiferencia que destruye cualquier poderosa muralla construida para resguardar sentimientos tan inocentess y sensibles que, con sólo desearlo son heridos o incluso destruidos.  Conoce tu nuestrro secreto, cuídalo, protégelo en silencio de todo mal que pueda causar cualquier tercero.  Serías tu capaz de ocultar y no mostrar o revelar nuestra triste realidad?  En silencio, cuidándote, cuidándonos de no perecer en el intento.  Reservando para la intimidad lejana en la que nos sumergimos pese a la distancia, siendo capaces de ser uno solo por momentos.  Sé tu, el portador de luz que ha logrado encontrarme el guardián de lo que ves, escuchas y sabes, y a cambio siempre te vamos a proteger con todas nuestras fuerzas hasta el día en que la llama de la vida se extinga, quedando sólo cenizas de un deseo hecho realidad.

viernes, 3 de febrero de 2017

XLI

Consternado en casa me encuentro. Con un vacío enorme en el pecho y el estómago, solitario, aún más solo de lo que me pude imaginar.  Hallegado finalmente este día, el día en que he comenzado a olvidar.

Por supuesto, esta sensación no debía ser del todo mala, ni del todo buena, sentir que olvido lentamente mi pasado me deja una sensación enorme de vacío, porque de uno u otro modo le había tomado cariño.  Me abandona, llevándose recuerdos de días de infierno.  Me abandona llevándose también pocos lindos recuerdos de días oscuros, grises, lluviosos y de tormenta que parecía que, si salía a la calle, me llevarían a varios kilómetros al sur de ese lugar.  Me abandonan esos ojos verdes que deseaban mi muerte, me abandonan esos ojos marrones que sólo deseaban manipularme a su antojo para convertirme así en el único culpable de todas nuestras desgracias.

Consternado estoy, más que nada debido a la eficacia de un fármaco que me impulsa a olvidar, cada día los recuerdo menos, cada día los olvido más, cada día pierden importancia en mi existencia, y se convierten en extraños sin nombre ni origen, así como si en un acto de piedad, la medicina se tragara todo el dolor que incluso había llegado a mis huesos, a mi alma, a mi ser.  El fin de un tormento, incluso de algunos aún mas antiguos que ese suceso ya 11 años atrás, se traga en sus fauces químicas y de compuestos extraños toda una vida, y siento como si de forma inesperada dejo de tener un tormentoso pasado, una dolorosa infancia, una terrible adolescencia.

No sé si molestarme o alegrarme, pero lo que si sé es que al menos, aunque en este momento estoy pasando por una precaria situación, me siento perdurbadoramente tranquilo.  Ya no hay espacio para un pasado, un ayer, sólo tengo un pesente y un futuro en blanco, porque mis sueños ya, apunto de alcanzarlos, parecieran que determinaran el comienzo de un fin.