(Publicado originalmente el 20 de febrero de 2016).
La fragilidad de un fuerte sentimiento será pues su propia condena, el
duro suplicio de la incomprensión de todo ser que ha sido desterrado y
engullido en la negra eternidad. Un proceso interminable de dolor, ese
círculo vicioso que te atrapa a ti, quien vives en los abismos y que,
aún estando plenamente convencido que no eres el único, estarás
condenado a permanecer solo. Cuál será el verdadero sabor de la
tranquilidad? Cuál será el aroma de la felicidad? Habrá alguna vez algo
similar para nosotros? El pecho se hincha tratando de llenarse de aire
para poder gritar debido al horror, pero en lugar de lograr abastecerlo
con aire, sólo se llena con el humo que desprenden los cuerpos
calcinados de los que perecieron, los que se rindieron ante la tristeza
de no poder cambiar su destino, un futuro de desolación.
Deseas
gritar conmigo? Ese profundo lamento que yace en medio de nosotros? El
hedor de nuestros corazones suplicantes por una sola gota de aquel
elixir al que todos llamamos amor, y que, por mucho que lo busquemos,
cuidemos y deseemos, nos abandonará. Deseas llorar conmigo? Entonces
riega conmigo las áridas tierras de nuestro hogar, veneno que hemos
tenido que guardar, líquido que calcina todo lo que toca, con el sabor
de nuestra desesperación. Deseas esconderte conmigo? En este valle de
eterna oscuridad no hay un solo refugio, más que nuestra propia soledad.
Qué
dices, te sientes solo..? No eres el único al que han rechazado tus
desesperadas muestras de amor, ese profundo sentimiento que crece en
nuestro interior, tan genuino y maravilloso como el de cualquier
orgulloso ser de luz, pero que cuando lo ofrecemos genera una repugnante
mezcla de horror y asco a quien con todo nuestro sentimiento deseamos
homenajear. Por qué será? Quizás esta maldición nunca terminará? Incluso
los más fuertes han perecido a través de los tiempos, y al ser nosotros
de una naturaleza retorcida y maldecida, no tenemos mas remedio que
desaparecer en el olvido, o recordados con ira desmedida, aún cuando lo
que deseábamos siempre fue lo mejor para quienes más profundamente
amábamos.
Es verdad? Si, me lo temía. De nuevo las palabras llenas
de odio e incomprensión son dirigidas hacia mi, como puntas de flechas
envenenadas, culpándome por existir, por sentir, por pensar y creer que
tengo una minúscula posibilidad de vivir. Para nuestra fortuna, si, hay
una leve brisa de esperanza, un viento que nos susurra que nuestros
ancestros nos protegen, nos vigilan, nos miran, nos alientan. Y todo ese
amor que en lo mas profundo de nuestras almas condenadas siempre estará
allí, esperando una gota de ese maravilloso elixir, brindándonos la
esperanza nuevamente de poder fortalecernos y continuar.
Y no es
así, por supuesto, no eres el único a quien han rechazado, humillado y
abandonado de manera tan sistemática que incluso podría medirse con
matemática básica, pero mas allá de estadísticas e infortunios te diré
una sola cosa; no estás solo.
Cuando creas que el dolor te consume,
no tienes otro destino, entonces búscame, y compartiremos nuestro
intenso dolor juntos, regurgitaremos antiguas desdichas, nefastas
historias, e intentaremos sanarnos mutuamente las heridas, porque por
muy profundas que estas sean, no morimos tan fácilmente.
Te
sientes triste? Yo también.. Porque el abandono duele, pero duele más
que nunca hayan creído en nuestros verdaderos sentimientos. Nosotros
también amamos, lo entregamos todo..
Y sacrificamos siempre lo más importante que tenemos, así nunca jamás sea eso comprendido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.