miércoles, 7 de septiembre de 2016

XVIII.

(Publicado originalmente el 20 de febrero de 2016).

La fragilidad de un fuerte sentimiento será pues su propia condena, el duro suplicio de la incomprensión de todo ser que ha sido desterrado y engullido en la negra eternidad. Un proceso interminable de dolor, ese círculo vicioso que te atrapa a ti, quien vives en los abismos y que, aún estando plenamente convencido que no eres el único, estarás condenado a permanecer solo. Cuál será el verdadero sabor de la tranquilidad? Cuál será el aroma de la felicidad? Habrá alguna vez algo similar para nosotros? El pecho se hincha tratando de llenarse de aire para poder gritar debido al horror, pero en lugar de lograr abastecerlo con aire, sólo se llena con el humo que desprenden los cuerpos calcinados de los que perecieron, los que se rindieron ante la tristeza de no poder cambiar su destino, un futuro de desolación.

Deseas gritar conmigo? Ese profundo lamento que yace en medio de nosotros? El hedor de nuestros corazones suplicantes por una sola gota de aquel elixir al que todos llamamos amor, y que, por mucho que lo busquemos, cuidemos y deseemos, nos abandonará.  Deseas llorar conmigo? Entonces riega conmigo las áridas tierras de nuestro hogar, veneno que hemos tenido que guardar, líquido que calcina todo lo que toca, con el sabor de nuestra desesperación. Deseas esconderte conmigo? En este valle de eterna oscuridad no hay un solo refugio, más que nuestra propia soledad.

Qué dices, te sientes solo..? No eres el único al que han rechazado tus desesperadas muestras de amor, ese profundo sentimiento que crece en nuestro interior, tan genuino y maravilloso como el de cualquier orgulloso ser de luz, pero que cuando lo ofrecemos genera una repugnante mezcla de horror y asco a quien con todo nuestro sentimiento deseamos homenajear.  Por qué será? Quizás esta maldición nunca terminará? Incluso los más fuertes han perecido a través de los tiempos, y al ser nosotros de una naturaleza retorcida y maldecida, no tenemos mas remedio que desaparecer en el olvido, o recordados con ira desmedida, aún cuando lo que deseábamos siempre fue lo mejor para quienes más profundamente amábamos.

Es verdad? Si, me lo temía.  De nuevo las palabras llenas de odio e incomprensión son dirigidas hacia mi, como puntas de flechas envenenadas, culpándome por existir, por sentir, por pensar y creer que tengo una minúscula posibilidad de vivir. Para nuestra fortuna, si, hay una leve brisa de esperanza, un viento que nos susurra que nuestros ancestros nos protegen, nos vigilan, nos miran, nos alientan. Y todo ese amor que en lo mas profundo de nuestras almas condenadas siempre estará allí, esperando una gota de ese maravilloso elixir, brindándonos la esperanza nuevamente de poder fortalecernos y continuar.

Y no es así, por supuesto, no eres el único a quien han rechazado, humillado y abandonado de manera tan sistemática que incluso podría medirse con matemática básica, pero mas allá de estadísticas e infortunios te diré una sola cosa; no estás solo.
Cuando creas que el dolor te consume, no tienes otro destino, entonces búscame, y compartiremos nuestro intenso dolor juntos, regurgitaremos antiguas desdichas, nefastas historias, e intentaremos sanarnos mutuamente las heridas, porque por muy profundas que estas sean, no morimos tan fácilmente.

Te sientes triste? Yo también.. Porque el abandono duele, pero duele más que nunca hayan creído en nuestros verdaderos sentimientos. Nosotros también amamos, lo entregamos todo..

Y sacrificamos siempre lo más importante que tenemos, así nunca jamás sea eso comprendido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.