miércoles, 7 de septiembre de 2016

IXX.

(Publicado originalmente el 26 de febrero de 2016).

Una semana, ha pasado una semana y me sigo preguntando que ocurrió. No puedo ver, aún incluso cuando a la oscuridad plena me he acostumbrado desde hace tanto tiempo que ya no lo recuerdo. No puedo ver porque la luz que me había brindado ha desaparecido, y al carecer de la posibilidad de ver no tengo idea de a donde ir.

Ha pasado una semana y no puedo dejar de temblar, el frío me consume, es aquel tipo de frío que te quema hasta los huesos. No puedo dejar de sentir frío porque su calor me ha abandonado y ni las mejores ropas que tengo pueden aislarme del frío, ni brindarme el calor que solo su afecto me brindaba.

Ha pasado una semana y y la desesperación ha regresado a mi, como si tan solo se hubiese ido de viaje, vuelve y retumba en mis oídos, el sonido imperceptible de la angustia que se apodera de mi, porque nuevamente la esperanza me ha dado la espalda, y de nuevo quedé atrapado en su abismo, su deseo; la soledad.

La humedad que llena mis pulmones al hacer un torpe intento por respirar lentamente me va asfixiando, deseo correr, correr lo mas lejos posible y buscar a quien nunca jamás encontraré, lo que siempre con desesperación he estado buscando, lo que sistemáticamente me han ido negando una y otra vez. Qué desean de mi?. Atrapado, rodeado de voces y manos que intentan alcanzarme, me recitan palabras que ya conozco y me dicen que tienen lo que busco, a dónde podría huir si no tengo lugar a dónde ir..? Una avalancha de bellas palabras llegan a mi, han encontrado mi punto débil, me conocen, saben perfectamente lo que me hace falta, quieren decirme lo mismo una y otra vez hasta hacer estallar mis tímpanos?

Han cesado, dónde han ido? Quizás era la emoción del momento, verme en el suelo y destruido hasta este punto crítico es suficiente como para que me borbandeen. Acaso no lo saben? sus palabras sólo me arrastran más al límite en donde la sangre fluye para saciar mi sed, donde el dolor me hace olvidar que no estoy muerto, pero es tan intenso que tampoco me hace sentir vivo. Dolor que busco desesperadamente en cada parte de mi cuerpo como medicamento para escapar, a dónde me desean llevar? Conocen las consecuencias de lo que sus bocas y manos intentan alcanzar? Y es que no vale nada, ni el dinero, ni la fama, ni lo material ni lo físico o superficial podrían llenar si quiera una pizca de lo que necesito, el alivio al dolor, el término de mi pánico, del terror que le tengo a esta situación que viene y se va como las olas del mar. Es tan necesario? Buscar a algo como yo con tanta desesperación para romper a pedazos burdos y grandes mi ser hasta lentamente hacerlo polvo. Es tan divertido? Como la temporada de un buen anime de comedia, re hacer y romper una y otra vez lo que ya no se puede arreglar. Quisiera un descanso, una pausa, una oportunidad para intentar encontrar de nuevo el camino de oscuridad.

Como una caja de Pandora desean explorar mi interior para sólo horrorizarse y huir de mi, como un niño curioso que desea ver una película de terror, aún sabiendo las consecuencias. Necesitan usar abrasivos tan fuertes con la convicción que sólo de ese modo podrían ver mi interior? Bastaría tan solo con una pregunta neutral para poder acceder al horror que provoca mi pasado, mi naturaleza.. Estoy cansado. Desearía un descanso, podrían permitirme hacerlo? Deseo seguir corriendo tras de lo que de las manos se me escapó, lo que siempre había deseado, lo que todos saben que necesito pero sólo alguien podría dármelo. El pánico se mueve y retuerce como un lagarto pequeño por encima de mi piel, recorriendo mi cuerpo con su helada sensación y llega al punto de desordenar mis cabellos. Qué es esto, por qué he llegado nuevamente a este punto? Alguien podría explicarme por qué es tan difícil lograr hacer algo tan simple y sencillo como un cambio de medicamento me lleva al borde de la nada? Y el deseo morboso de permitir que me piquen el cuerpo a gusto mientras veo sus espléndidas sonrisas cubiertas con mi sangre me seduce. Deseo eso, morir lentamente sintiendo como todas esas manos me tocan, me acarician y se deslizan por mi piel con ayuda de mi sangre ya fría, y el aroma ácido de ésta me adormeciera lentamente hasta lentamente y al fin, lograr encontrar el sueño eterno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.