(Publicado originalmente el 17-7-2015
Dolor, que te asomas desde aquella oscura esquina, lanzando y clavando esas finas agujas en mi pecho y de ese modo consigues tu alargar mi agonía.
Dónde estas..? Aquella venda que cubre mis ojos cada vez que me enamoro me deja así, ciego. Ciego, y camino por lugares desconocidos, dudo, levanto mis manos un poco y sigo buscando ese algo que siempre he deseado y siempre me ha sido negado. Y amo, amo con la fuerza oscura de mi interior, amo con toda las fuerzas de mi alma, un amor como yo, condenado, cuestionado, humillado, pateado, escupido y abandonado. Amo con todo mi ser, con toda la negrura del lugar al que he sido lanzado, amo con desmedida locura, con lo que bien me caracteriza, con insaciable sed de amor.
He decidido arriesgarme al amor, y aunque tengo claro que es un sentimiento negado a todo ser quien como yo, deambula eternamente en las tierras malditas, siento también que debo levantarme, alzarme con toda mi soberbia y arriesgarme una vez mas. Para mi desgracia sólo consigo minar aún más mi cordura, estoy al límite, entregando todo y esperando a al menos no ser ultrajado. Mi salud mental ha ido en un fuerte retroceso, desde hace algo mas de un mes caí en picada, estuve en manos de alguien, que como en algunas veces anteriores, se alimentó de mi, enredando entre sus dedos el delgado hilo que sostenía mi cordura, y ocurrió de nuevo, volví a caer. Aún así me levanté, me sacudí y comencé de nuevo el camino sin retorno. Sin embargo, alguien me ha detenido, y entonces con una magnífica suavidad me habló, y la venda volvió a cubrir mis ojos, quedé perplejo, sorprendido, y aunque me lo negué a mi mismo no recurrí a demasiados métodos para eludirle, entonces me di cuenta que me estaba volviendo a enamorar.
Qué es lo que escucho...? Oh, si.. No es nada nuevo, son las risas desde el infierno, celebrando el dolor en el que yo mismo me envuelvo, mis pensamientos caóticos, mis crisis de pánico, de angustia, las heridas que me abro buscando calmar el dolor que me calcina por dentro. Y me pregunto a todo esto, si es que produzco miedo, repulsión, rabia y eso impulsa de manera automática y deliberada a hacer caer y caer yo mismo en el error, o quizás no.. Simplemente ya todo acabó, es el fin del camino, del la búsqueda, del temor, es el momento de consumirme en ese dolor calcinante y volverme uno mas con el polvo del suelo de este lugar, este valle oscuro de olor fétido y nauseabundo, deshacerme como las brasas antes de ser consumidas, partirme en trozos hasta que no quede nada, entregarme, como siempre quisieron, sin resistencia a los brazos de la muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.